Ángeluz, Jack Farfán Cedrón

 


Si hubiera una clara definición para esa palabra

Estando más confundido pero seguro ya

Estaría más confundido de lo que

Pero en realidad. Hablamos.

De tanto llanto se aclaran las dudas

Unas veces te comportabas y otras mentías

y ahora no otra que

Cuando existió rodó la manzana,

la mordida ahí justo cuando empezaba

y la segunda la costilla

En el paraíso se aclaran más las confusiones

Ahora que atado a mi garganta, a mis confesiones

Si tanto no fuera a amarte, a amarte

Solía hablarle despacio pero en realidad mi voz

era más que un quebranto, un fuego de fauces,

de ardientes

Si hubiera dejado tan solo salir una cantidad suficiente

pero continuaba y contestaba esa delicadez

Todo era así en aquella alma mater,

acercarnos más a nuestros corazones,

crear una definición exacta para esa

Y no basto que me abrazara, y no

Enfriaba la palidez, con sus manos;

entre sus piernas notaba la primera

Y esa manera cómo miraba

definían su espacio y no sólo

En nuestra mirada existe tanto por mirar

Reclame la violencia para conmigo

de dejarla ahí pensativa,

desnuda llorando del otro lado de la cama

Pero no así, así no se ven los corazones

Temblaba poder mirarte,

reclamé la holgura de verano

Cómo amarla ahora si me encuentro

acostado mirábamos tu cielo y tus miradas,

nos mirábamos pensar el precipicio

Los dos anudados, las gargantas dispuestas, las penas, las dudas

Tanto por reclamarle a Dios

“Y quizá ahí hijos míos la definición de esa, de tan difícil”

Hacer eso junto a ti, junto a tus muslos;

compartir la virgen, disponer la res, la matanza

Eres un fuego oculto, estos dos corazones puros

que no cifrasen apurarse a esta rutina

Estos dos corazones puros

Él, la frescura en la barba, la sonrisa en el alma

Ya no te encontraré más

Sufrir sea un abandono de cruces a las 6

que fue esa hora un ritual de encuentro

No llegaste a la hora convenida

Cómo aclarar mis ojos bajo este cielo

Pasará siempre, la convenida calle y yo esperando

Siempre la frialdad a flor de cuenta de borrar y empezarlo

El día ya trajo mucho mundo

No tan confundido por tanto y por no tan

Mucho nos mirábamos con esas almas,

estrellas dentro de nuestra propia negrura

Y no así, así no, no fue así;

aunque así sea Dios no miente ni ha mentido,

no, tampoco mentira

La definición en las puntas de nuestros dedos tomados,

en esa profundidad del cielo para con nuestros

Nuestra libertad definiendo todo acto púdico

La señal avanza, los caminos, má, ya no serán viejos

“La vida se acorta, Sancho, perros, señal de envejecer”

Apurando tu ternura en los

Y esos parques, la oscilación en la cabellera,

la lágrima por esperar esa respuesta,

mi nerviosismo o mi temblor,

el fuego de mis manos,

ardiente la;

mi sudor contagiándote, mojándote, cada vez

y el viento saludaba, las agujas, la hora convenida

Mirarte, hablarte, abrazarte, morderte, copularte,

ensuciarte, amarte, cada vez

y esa caricia que bajaba con la Luna en tu rostro,

esa muerta

Llorar es permanecer en silencio

Y de cuando en vez preguntábamonos

por qué te apagas, porque el silencio

y fue ahí, no en otra orilla;

dije esa palabra que más nos acercara

y tú, lluvia suelta, mensaje de harina en las olas del tiempo

Ahora sabemos que llorar

la definición de estar tan confundido y seguro,

la única certeza que existe entre nosotros

a la vez confundidos y temblando y arañando

La única verdad de esta desesperación

Inhalarte perfectamente en señales de humo que comienzan

Lo único que pudo acercarnos

fue que tu. temblabas y llamándome despacio,

respondiendo yo, que no te fueras, y que por qué así tiene que todo, todo terminar,

y lo que más sentirnos cuesta

pronuncie esa palabra que nos alborotó las alas

y entendimos todo

y todo fuimos

Nuestras lenguas tejiéndose cada vez más adentro,

mi sangre y tu sangre por ese lado

de donde se llega al síntoma más extraño

Horas y horas relatando como si ya

La historia pasada también

Amarnos lo explica, lo define

pero no cuando estamos separados

pretexto para existir


Jack Farfán Cedrón

En: Las moradas eternas [1995-2024]. El Cabuyal Editores, 2024. 312 págs.

Link: https://acortar.link/t0RNcZ


Comentarios

Entradas más populares de este blog

"Carnaval de conciencias", por Jack Farfán Cedrón