LA POESÍA DE EDGAR MALAVER NARRO
LA POESÍA DE EDGAR MALAVER NARRO La captura del instante con el silencio de las palabras se asemeja al haiku y a los koans Zen chinos y japoneses. Tarea ardua, cuanto legible para captar el instante que sucede. El paisaje, los sentimientos que este produce, es la filosofía del haiku y Edgar Malaver Narro (Cajamarca, 1974) lo ha asimilado a lo largo de su vida, desde que dirigía Simbiosis , en 1997, un colectivo de artistas que en Cajamarca señalaban la ruta sensible del mundo. En 1999, el joven Edgar, junto a su contertulio Jack Farfán Cedrón, lanzaron una plaquette de poemas, de corte surrealista, cuyo frontispicio, un bello prólogo, fue apadrinado por epígrafes y paráfrasis de grandes peruanos, alarifes de la palabra que más dice por lo que no dice: Javier Sologuren, Enrique Peña Barrenechea, César Moro, Emilio Adolfo Westphalen. Fantasmas benignos que parecían saludar el sencillo libelo. El proyecto literario se titula Voces Muestra de Literatura Contemporánea y el último y sex...