EL SOL CREPUSCULAR, por Jack Farfán Cedrón
Si tarda la gota que roe la piedra, si ves ondas lunares cuando pasa el gato tras la cortina serpenteante. Y el beso cercano de Luna crecida, es sueño extinguido, moribundo, parpadeante, Dios riendo mientras planeas irte con los ojos al borde del lecho. En la entereza, en la templanza, en la parpadeante voluntad que hace todo lo imposible al despertar, echando a andar la vida misma, y no las gotas de perfume perdonadoras. ¡Crisantemos el corazón! Liliáceos, granates, amarillos. ¿Para qué penurias? No se cuezan las penas dentro del tiesto de las ansias. Igual, si marchitas; ello que te acongoja, pasará. Valga la pena hachar el témpano de la realidad. ¡Eso es ficción! Tirar los bloques de realidad, atrapar aves imposibles; para que la imagen sea poema, para que la paleta cree lo que jamás crearán los sueños. Porque los sueños disfuman al desp...