"Cirro de amor dorado", por Jack Farfán Cedrón
CIRRO DE AMOR DORADO
Te adoro mientras derrama su sangre
el último cirro de la tarde,
leal a ti,
como un mitómano salvaje
que emprendiera un viaje sin retorno;
te adoro mientras recorro la carne viviente de tus labios,
con la alegría de un ser enloqueciendo
entre sus lágrimas.
Te adoro con la sola bondad de una pluma sin peso,
restando del átomo del aire que respiras,
todo el amor que eres.
Ante la ciega noche y sus bombardas azules,
te adoro con la solariega canción
del soplo,
¡Oh, amantes lejanos!
Te adoro cuando no estás aquí,
cuando me atas a tu bendito recuerdo,
cuando ríes para que todas las alegrías nos circunden,
cuando arde el tiempo
mientras permanece la hora del exilio.
Te adoro mientras la llama celeste une su santidad
a la flama inextinguible,
la del amor eterno
como fugaz es el humo que se disipa
entre las nubes etéreas.
Porque de oro es el amor,
te adoro cuando te contemplo,
y tú,
distraída;
cuando siento tras de mí tus ojos
amándome en silencio;
porque amo todo lo que eres;
porque una sola plegaria te eterniza,
amo rezarte.
Amo el amor de oro contemplado.
Jack Farfán Cedrón
noviembre 7, 2025
Imagen: Motivo chino. Jack Farfán Cedrón, 2025.

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