AMOR ABSOLUTO, por Jack Farfán Cedrón
F loreces, nocturna, en el cielo de tu boca. Qué reirás en tus pensamientos si la puerta al caer libera nuestros muros interiores, nuestros instintos más puros. Revelará el cieno vuestros más sagrados besos, la rosa de los vientos, el sello del Rey David, la impura separación de cuerpos que al tocarse destellan sagrada luz al precipicio del mundo. Otrora velarás por invernas salvajes de tus más hermosos sueños; otrora, en la estación donde aún pernoctan aquellos gatos el improbable destino de esferas en que reposa la música de estos mismos cielos; por donde damos un viaje tan blondo, que ninguno de los dos da por terminado. Floreces, nocturna, como los últimos colores de las flores de palma, con el naranja incandescente de las puestas y lúdicos nacientes de ojos de agua; donde pernocta, donde yace un latido flujo de sangre aún viva, signo del amor absoluto. © Jac...